miércoles, 20 de abril de 2011

acerca del enano y otras yerbas

He estado pensando en toda esta cosa de lo enanos y del boquete.
Le agregué un poco de smog a las escenas y guardé un poquitito de la pimienta que Sofi me trajo de Isdra para darle el batacazo final a la historia.
Pero la cuestión y el problema ante la anti verborragia que me invade no tiene que ver ni con el boquete, ni con la damajuana, ni con el pobre enano.
La cuestión va por otro lado. 
He estado sospechando hace algunos meses, desde que empezaron a construir el edificio acá a la vuelta, que los golpecitos entre ladrillo y ladrillolozainodorobidet son recibidos por mi de otra manera. Es como si en una especie de código morse estuvieran transmitiéndome alguna señal universal que no logro descifrar.
Pero como no tengo mucho tiempo para pensar en descifrar códigos morse de los albañiles de acá a la vuelta, sigo invirtiendo mi tiempo en pensar por qué el enano no responde ante mis estímulos cerebrovasculares que me permitan volver a crear.
 Quizá el título del blog en este momento sea más que oportuno y decida, una vez más, como tantas otras, postegar una nueva historia.

1 comentario:

  1. me gusta cuando escribes porque estás como presente.
    Mejórate catadubli que el finde próximo salimos a romperla pa´celebrar mi japi berdei

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