somos todos geniales, genialísimos.
hoy me dio por volver a escribir una palabra al lado de la otra, o al menos, intentar.
si, eso es lo que me convoca en esta noche de desvelo, amor, odio, deseo y desesperación.
extraño la seguridad.
las pocas veces en mi vida que me sentí segura de mi misma,
creo que si hago el esfuerzo puedo recordarlas y contarlas con los dedos de una mano. bueno, si mientras escribo esto me agarra un brote de amor propio en una de esas pueden ser una mano y dos o tres dedos más.
detesto sentirme así,
vulnerable,
con el corazón abierto a que otros puedan hacer lo que quieran conmigo.
no lo puedo evitar,
siempre me dejé ser libre,
y por eso la he pasado tan bien.
y tuve amor tan saludable,
y ahora
y ahora,
de nuevo esta mierda de saber que lo único que va a hacer que no me rompan el corazón de nuevo
es despertar un día mirarme en el espejo y pensar "qué linda que sos Catalina".
pero no,
esas veces que caben en una mano,
siempre fueron amores de otros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario